80 Grados: Cocina contemporánea en formato XS
- Jul 25, 2021
- 2 min read
¡Hola Rinconeros! ¿Qué tal la semana?
Yo sigo en la playita así que, no os voy a mentir, he estado de completo RELAX. Eso sí, probando muchos sitios ricos y documentando mi experiencia para poder enseñaros todo a la vuelta ;).
Mientras tanto, para los que me leáis desde el caluroso Madrid, os presento un restaurante al que tenéis que ir sí o sí. Se trata de “80 grados”. Seguramente muchos ya lo conozcáis, o al menos os suene por sus famosos platos pequeños y su característico Distinto de verano. Sin duda, es una bebida imprescindible y tu aliada para luchar contra las odiosas olas de calor de la capital española.

Créditos: miniplatos.80grados.com
Yo visité hace poco el local en Las Tablas y, como las veces anteriores, ¡salí encantada! La terraza es muy agradable y el personal bastante simpático. Eso sí, no se puede reservar en la terraza (sólo dentro), así que si vais un día muy ocupado puede que tengáis que esperar hasta que se libere una mesa.
Los platos de este restaurante siempre me han parecido la combinación perfecta entre familiaridad e innovación… Ahora veréis a lo que me refiero:
Posiblemente, mi plato favorito (que haya probado hasta la fecha) es el Sándwich tostado de costilla. La carne es súper jugosa y sabrosa, y está acompañado por una salsa riquísima y unas bolitas de mostaza. Cada vez que visito este restaurante, no puedo evitar pedirlo porque ¡me chifla!

Otro de mis platos favoritos son las Empanadillas de langostinos. Este plato, a pesar de ser uno de los platillos individuales, es ideal para compartir. Las empanadillas están acompañadas por kétchup de cereza, lo cual le da un toque diferente y resulta en una combinación de lo más deliciosa. Eso sí, esta vez estaban un poco secas…

Si vas a 80 grados, no puedes irte sin probar el Bocata negro de calamares y la Hamburguesa cantonesa. Ambos platos están riquísimos y tienen un tamaño ideal si vas con la idea de probar más cosas. Eso sí, hace un año tenían en carta una versión del bocata de calamares con ‘pan cristal’ que estaba para morirse…

Otros platos que pedimos, pero que en mi siguiente visita sustituiría por otros son: los Fingers de pollo, el Salmorejo con helado, los Ñoquis con salsa de setas y el Éclair de steak tartar.
Por si no es evidente, me gusta mucho este restaurante ya que siempre salgo muy contenta. La relación calidad-precio es excepcional, pudiendo comer una buena cantidad de mini platos riquísimos por menos de 20 euros. El servicio es bastante decente, aunque tardan bastante en preparar las bebidas como el Distinto de verano (debe ser algo aparatoso de hacer ya que esperan a tener varios pedidos para hacerlo…)
Cocina (Presentación, sabor...): 8.5
Calidad - Precio: 9.5
Ambiente y decoración: 8
Foodie Score: 9
Yo pagué: 17€ | Precio medio: 20-30€









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